¿Sientes algún dolor detrás o alrededor de la rótula?

¿Al doblar la rodilla para ponerte en cuclillas, arrodillarte, correr, o al caminar bajando las escaleras o cuesta abajo?

¡Los corredores golpean el suelo con entre 5 y 9 veces su peso corporal en cada zancada! Así que no es de extrañar que tus rodillas e ITBs (banda iliotibial) puedan empezar a sentir algo de dolor….. el efecto acumulativo de cada paso en el entrenamiento y las carreras es inmenso.

 

El síndrome de dolor patelofemoral (SDPF) también se conoce como “rodilla de corredor”, que ocurre cuando el estrés de correr causa una irritación en el lugar donde la rótula (rótula) se asienta sobre el hueso del muslo (fémur). Las causas comunes de Runner’s Knee incluyen:

 

uso excesivo debido a la flexión y carga repetida de la articulación de la rodilla

traumatismo directo, por ejemplo, caída, desalineación de la rótula

un desequilibrio muscular de los músculos de los muslos que puede llevar a una carga desproporcionada en la rótula, a menudo debido a una lesión en el tracto gastrointestinal

Una lesión de ITB puede ser causada por un problema de movilidad, fuerza, control o una simple falla técnica.

 

Averiguar cuál de estos factores está causando el dolor ayudará en el camino hacia la recuperación.

 

Cómo arreglarlo

 

En las etapas iniciales del dolor es importante descansar la rodilla durante unos días, con elevación, compresión y aplicación regular de hielo si la rodilla está hinchada. También puede ser necesario tomar medicamentos antiinflamatorios si el dolor y la inflamación son de moderados a severos.

 

Los ejercicios recomendados para la rodilla de corredor incluyen:

 

uso de un rodillo de espuma para liberar el ITB, los cuádriceps, los flexores de cadera y los músculos glúteos,

Aquí tienes uno de los rodillos de los que te hablo https://misterfisio.es/mobiliario-de-fisioterapia/rodillo-para-camilla

Ejercicios de flexión de cadera y fortalecimiento de glúteos para los músculos de los glúteos en una posición sin soporte de peso inicialmente, con progresión a ejercicios de pie.

Si el dolor persiste al volver a correr después de 5-10 días, se recomienda consultar a su médico, a un especialista ortopédico o a un fisioterapeuta para obtener más orientación o tratamiento.

 

La prevención es la clave

 

El 50% de las lesiones al correr son recurrentes, así que no ignore los puntos dolorosos – por ejemplo, en la parte delantera o exterior de su rodilla, en la parte delantera o interior de su espinilla, alrededor de su tendón de Aquiles.

 

Aunque puede ser frustrante, tómese el tiempo necesario para permitir el proceso de cicatrización de los tejidos blandos descansando y aplicando hielo en el área durante uno o dos días. Si esto no es suficiente para aliviar el dolor, continúe descansando e intente una rehabilitación ligera, por ejemplo, entrenamiento cruzado para mantener la forma física, espumear las áreas rodantes por encima y por debajo de la zona adolorida y pegar con vendaje si es necesario. Una evaluación de la carrera también puede ser beneficiosa para identificar cualquier problema con la técnica de carrera que pueda estar afectando a su biomecánica.

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